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Bonkó: El alma folclórica criolla que revive la Navidad en Malabo
Bonkó, un emblemático grupo folclórico de Malabo, tiene sus raíces en la comunidad criolla de la ciudad. A lo largo de los años, década tras década, este grupo ha insuflado vida a Malabo con su ritmo vibrante, sus bailes contagiosos y sus cánticos llamativos, perdurando por muchas generaciones hasta el día de hoy.
Lamentablemente, el grupo solo puede ser disfrutado en la época de festividad navideña. Cuando se asoma la Navidad, Bonkó también aparece. Se dice que muchos jóvenes de la ciudad saben que la Navidad ha llegado cuando el ritmo de sus tambores comienza a sonar por las calles de Malabo, una celebración que se extiende desde la madrugada del 25 de diciembre hasta el 6 de enero de cada año.La estructura viva del grupo
Aunque para aquellos que han tenido la oportunidad de verlos, los nombres de Sibo y Papá Ferró suelen venir a la mente de inmediato, es importante conocer la composición completa de este grupo:
- Las socias: Son las voces que entonan las canciones. Este grupo, compuesto en su mayoría por mujeres, utiliza sus cantos para narrar historias, relatar acontecimientos y, en ocasiones, para hacer eco de algún tema social a través de la sátira.
- Los tambores: Como su nombre indica, son el grupo de sonido, integrado principalmente por jóvenes. Marcan el ritmo y los pasos con sus dedos, un deleite para quien los escucha tocar.
- Los Bonkos o Ñankue: Son los encargados de la interpretación, traduciendo a bailes y movimientos cada golpe de tambor y cada nota vocal de las socias. Vestidos con telas, pulseras sonoras en las piernas y una gran corona que les cubre el rostro, casi siempre acaparan la atención del público. Destaca especialmente Sibo, el benjamín de los Ñankue y el más aclamado por su baile típico, su agilidad y el espectáculo que monta.
- La pareja protagonista: En las filas, también encontramos a una pareja: Mamá Labios y el ya mencionado Papá Ferró. Mamá Labios, apodada «Labios la presumida», es la figura alegre e indefensa del grupo, cuyo único cometido es bailar y presumir. Por su parte, Papá Ferró, con espíritu de luchador, lleva dos espadas de madera con las que defiende a su amada. Es uno de los más aclamados, puesto que, además de bailar, persigue a las personas como un cazador, añadiendo un toque de adrenalina a la celebración.
Más allá de la fiesta: La importancia cultural de Bonkó
Podemos concluir respondiendo a una pregunta frecuente: ¿qué importancia tiene el Bonkó? Más allá de ser una forma distintiva de celebrar la Navidad en Malabo, este grupo es, ante todo, cultura, tradición y costumbre.
El Bonkó representa a un colectivo esencial de la ciudad, los Criollos o Fernandinos. Al observarlo detenidamente, el grupo escenifica una familia donde cada miembro desempeña un papel vital, simbolizando una jerarquía, una unión y, sobre todo, el valor de congregar a todas las otras etnias del país para celebrar de forma unánime.

Papá Ferró a mitad de un baile
